Volver

LA QUINTA PATA DEL GATO

En Ciudad de Sabadell
al tango saben gozarlo
cuando Marga y Ángel bailan
como al tango hay que bailarlo:

sin saltos, sin acrobacias
y sin el circo romano,
que al tango lo bailan dos,
y con los pies se hacen cuatro.

Lo enseñaron los pioneros,
lo recordó Virulazo,
y Marga y Ángel se encargan
de danzarlo y enseñarlo,

ecuménicos danzantes
del rito del dos por cuatro;
maestros en los salones
del ritmo más complicado,

donde no entran ecúyeres,
saltimbanquis o payasos,
porque Marga y Ángel saben
como al tango hay que bailarlo:

La Ciudad Condal nos brinda
un sanjuanino cantando.
Jorge Durán: Barcelona
lo recuerda en cada tango

de esos que sabe cantar
Fernando Ríos Palacio,
milagro en cada canción
y en cada tango milagro.

Llegará Mario Valdéz.
Que nadie ose dudarlo,
Tan sólo la Mala Suerte
le impedirá dar el paso

al pianista de la Marga,
el músico de Carazo,
que volverá a Barcelona
en tangos y asardanado.

Será la canción criolla
la quinta pata del Gato,
envuelta con chacareras
y rociada de malambos,

pero jamás desprovista
de la atmósfera del tango
con argentina cadencia
en los catalanes marcos

del baile de Margarida
y de González Carazo
y el sanjuanino que canta,
Fernando Ríos Palacio.

En Ciudad de Sabadell
al tango saben gozarlo
y han tomado vuelo propio
sin buscar intermediarios.

Marga gusta reiterar:
"Mario soc curta de feina".
Yo le respondo: "mi reina,
eres lo más al danzar".

No hace falta un argumento
para entender este asunto.
Fin de Baile y pongan punto.
Lo demás es puro cuento.

El Apartado leer
con cada nueva semana
deberá ser un placer
De Flores a La Creu Alta.

XIQUET DE VALLS

Hombres, muchachos y niños,
de pie en los hombros de otros
van levantando una torre
en espectáculo propio.

Típico de Tarragona
y de la ciudad de Valls,
hace tiempo en valenciano
se llamó a esta habilidad.

Xiquets a un mozo designan
en comarcas catalanas,
con diferentes criterios
del origen de esta parla.

Entre estos, que el ejercicio
colofón era de danzas
en la que los bailarines
con gusto rivalizaban:

buscando mayor altura
en las torres alcanzadas.
Y así se olvidó el origen
de las figuras danzadas

y hasta las propias figuras,
quedando sólo acrobacia
en torres de nueve bases
por un niño rematadas:

un niño de pocos años.
"Anxaneta" es la palabra
con que en su lengua designan
al héroe de esta hazaña.

Si acaso viajo a Mallorca
y de allí traigo una gaita
vestida de xirimia
para ser bien catalana,

me inspirará Juan Manén
con su musical prosapia
a que pensando en Saint-Saëns
haga otra "Danza Macabra".

O bien con "Xaquera vella"
viaje en danza valenciana
de elegante y sobrio estilo
al igual que la pavana.

Pero, pregunta el lector,
¿y el tango dónde se halla?
Si lo pensamos "moderno",
pues en toda la acrobacia

de la que Dios me ha librado
como por arte de magia
permitiéndome gozar
del Ángel y de la Marga

bailando como se debe:
con los pies y con la gracia,
arrobados uno y otro,
bailando como Dios manda.

Bienvenido el tango sea
con el Ángel y la Marga,
y junto a su gallardía
con la estampa catalana.

Mario Valdéz
Flores (Buenos Aires), 23-02-2008