BARCELONA
Barcelona me espera con un tango
Animando mi viaje nuevamente,
Recordando pasajes de mi vida.
Ciudad Condal, a orillas del gran sueño.
Eras Pia Faventia y Julia Augusta,
La que fuera mimada en el Imperio.
Obras como con magia; me convocas
Nada más que por verme y yo lo acepto,
Ataulfo de tangos y sonetos.
aBres con la imaginación nuevas ventanas
pAra que llegue allí con cada verso.
eRes la inspiradora de este viaje.
a Cada rincón tuyo va mi sueño.
tE vislumbro cercana en cada estrofa
aL compás de un canyengue milongueo.
tOdo me habla de sueños y de tangos
eN cada viaje en que a pensar me atrevo.
bArcelona es el barrio de Fernando.
Si Barcino era el nombre con la historia
en Árabe vocablo te conjuro
paRa que me convoques con tus duendes
en Cada inspiración del nombre tuyo.
Si Estos versos pudieran acercarnos
en Las rimas y el ritmo endecasílabo,
prObaré en cada línea estar contigo,
coN la Marga y el Ángel, con sus tangos,
en Alas que me acorten el camino.
Las Buenas ondas guiarán mi viaje
a trAvés del ensueño y la distancia.
EntRe las nubes flotarán los versos:
conCada rima del sentir porteño,
con Estas asonancias, y con otras...
Con Las que que surjan como en un ensueño.
TodO saldrá en el viaje del poema,
y coN cada poema soñaremos
los Amigos del tango y sus misterios.
¡Ea, la Barcelona más inquieta
que lA imaginación me ha deparado!
La BaRcelona de la Margarida
en la Cadencia de su alado Ángel,
con dEstellos de tangos asombrosos;
con aLas que al camino lo hacen corto,
con tOdos los ensueños de los viajes
que aNudarán distancias poco a poco
MargAridas románticas y Ángeles.
Sea la Barcelona de este viaje
en cadA endecasílabo latente
el capRichoso verso que traspase
en las Cadencias con profunda lente.
Todas Exquisiteces de la lengua,
todas Las que el idioma me confiere,
todas Ordenarán que a Barcelona
vaya eN la rima y en el ritmo vivo
y con lA magia hiera cada sombra.
Sin somBras estaré, y en mil detalles
iré cadA mañana, Barcelona.
Lo quieRen mis amigos Marga y Ángel
con los Comunicantes milongueos.
no puedEn esperar; iré volando.
Iré por Las cadencias que me esperan.
Iré por Otras más, si es necesario,
con el ÁNgel que a Marga la protege;
con la MArga que al Ángel torna leve.
Y bien: si Barcelona me da tiempo
estaré cAda día del mañana
en cada cRomatismo que la alcance.
Mi tango Cantará toda la escala.
Mi tango Entonará los intervalos:
los cataLanes junto a los porteños,
esos que Ordenarán la melodía
convocaNte del ritmo y la cadencia
sutil y cAutivante día a día.
Llegaré a Barcelona, no lo dudo.
¡Qué digo! YA llegué con estos versos.
Seré un baRcelonés entre mis pares.
Con ellos Cantaré las habaneras.
Con ellos Estaré, no habré de irme.
Con BarceLona y su gastronomía
seré un prOtagonista de esta gloria
que en BueNos Aires alcanzó su día
un año atrÁs, comienzo de esta historia.